Brixo
ERP
Brixo ERP
Cotización, pedido, guía, factura ante el SII, importaciones con su costo real, remuneraciones y contabilidad completa — balance, libro diario, libro mayor y F29. En un solo sistema, con un solo dato.
| Producto | Cant. | FOB unit. | Valor | Costo si reparte por cantidad |
Costo si reparte por valor CIF |
|---|---|---|---|---|---|
| Bomba dosificadora 12 L/hBOM-1204 | 20 | 45,00 | 900,00 | 46,25 | 67,50 |
| Manguera PVC 6 mm · metroMAN-0060 | 100 | 2,00 | 200,00 | 3,25 | 3,00 |
| Abrazadera inox 1/2"ABR-0012 | 400 | 0,50 | 200,00 | 1,75 | 0,75 |
| Total de la carpeta | 520 | — | 1.300,00 | 650,00 | 650,00 |
Por qué existe aparte
Si usted vende en un local y necesita cobrar, emitir la boleta y cuadrar la caja, el que le sirve es el POS y cuesta menos.
Brixo ERP es para la empresa que ya factura y que hoy tiene el negocio repartido: los pedidos en un Excel, las importaciones en otro, las liquidaciones en un tercero, y un contador externo que recibe todo por correo una vez al mes y lo vuelve a escribir. El costo de eso no es la licencia que no paga: es que nadie sabe cuánto costó real lo que está vendiendo.
La cotización se convierte en pedido, el pedido en guía de despacho y la guía en factura. Nadie vuelve a teclear el mismo producto, y la trazabilidad se arma sola.
Cada recepción actualiza el costo del producto. El margen que ve al cotizar es el margen real, no el de la lista de precios del año pasado.
Los documentos se contabilizan al emitirse. El balance no se arma en marzo: está cuadrado hoy, y se puede abrir cuenta por cuenta hasta el documento.
Un caso completo
Una importadora de equipamiento de dosificación con dos bodegas, dos vendedores y clientes industriales. Esto es un contenedor entrando, contado entero.
La factura del proveedor en USD, el flete, el seguro y la agencia de aduanas. Cuatro documentos, dos monedas y un tipo de cambio. El sistema trae el tipo de cambio del Banco Central y lo deja editable, por si la contabilidad usa otro.
Los US$ 650 de internación se reparten según lo que pesa cada línea en el valor CIF — es la tabla del comienzo de esta página. La abrazadera no paga lo mismo que la bomba, porque no costó lo mismo traerla.
La factura de la mercadería crea el lote al guardarse, con su bodega. Después, distribuir la carpeta escribe sobre ese lote el costo ya repartido, recalcula el costo promedio del producto y cierra la importación. Hasta ese momento el equipo no tenía costo: ahora lo tiene, con la internación adentro.
Nadie escribió un costo a manoEn la planta del cliente, con el stock que acaba de entrar a la vista. Arma la cotización, la convierte en pedido y bodega la ve al instante. No ve el costo de los productos y no puede emitir la factura: eso queda en la oficina.
La guía toma las líneas del pedido y —si el cliente es una cadena— la planta que corresponde. La factura nace de la guía, con su folio correlativo, firmada y enviada al SII, con el logo de la empresa impreso.
La venta ya generó su asiento y descontó su costo cuando se emitió. Al cerrar, el sistema sella el tipo de cambio del mes y calcula la diferencia de cambio de la factura del proveedor que todavía no se paga. El balance cuadra.
El contador no espera a marzoNadie volvió a escribir un producto que ya estaba escrito. Nadie abrió una planilla para repartir el flete, ni otra para la variación cambial, ni otra para saber qué le compró cada planta. Nadie le mandó un correo al contador con documentos adjuntos. El dato se escribió una vez, cuando ocurrió, y el resto salió de ahí.
Qué trae
Todas incluidas. No hay módulos que se cobren aparte ni licencias que se cuenten por usuario.
Bodegas, usuarios y sucursales
Cuando su cliente es una cadena, los doce locales van bajo un mismo RUT. Facturar a doce direcciones distintas obliga a inventar doce fichas del mismo cliente — y ahí se rompen la cartera, el crédito y la conciliación con el SII.
Acá la sucursal es un atributo del despacho, no otro cliente. Se cargan una sola vez en la ficha, se eligen al hacer la guía y se heredan a la factura. Una ficha, un RUT, una cartera.
El informe de ventas por sucursal muestra, en el período que elija, qué le compró cada local: producto por producto, con su cantidad y su monto neto, y las notas de crédito ya restadas. Los documentos sin sucursal marcada no se esconden — salen en su propia fila, para que el total siga cuadrando con lo facturado.
Se trabaja igual, con dos piezas que ya existen: cada local es una bodega —su stock, y los traspasos de una a otra quedan registrados— y un centro de costo —su resultado—. La venta toma el centro de costo del vendedor automáticamente, sin que nadie tenga que acordarse.
Desde ahí, el panel, el libro diario, el libro mayor y el balance se pueden filtrar por centro de costo: cuánto vendió cada local, cuánto gastó y cuánto aportó al resultado. Y el supervisor de un local queda asignado a sus centros y no ve los del otro.
Los documentos salen con la dirección de la empresa, no una distinta por local; la numeración de folios es una sola para toda la empresa; y el arqueo de caja por local es trabajo del punto de venta, no del ERP. Para una empresa con dos o tres locales que factura desde una sola razón social, nada de eso representa una limitación. Si necesita facturar con direcciones distintas, conviene decirlo antes de firmar.
Lo que casi nadie trae
Los sistemas de este tamaño suelen entregar una aplicación para mirar: ver el stock, abrir un informe, revisar un saldo. Todo lo que entra al sistema sigue entrando desde un escritorio.
Acá son cuatro accesos desde el teléfono, y los cuatro crean documentos. Un pedido que bodega empieza a preparar. Una rendición que termina en un asiento contable. La ficha completa de un trabajador que entra mañana. Una solicitud de vacaciones que llega a Recursos Humanos. El dato nace donde ocurre el hecho, y no cuando alguien vuelve a la oficina y se acuerda.
Las tres primeras son aplicaciones aparte, cada una en su propia dirección. El vendedor y el técnico entran con la misma cuenta del sistema, y lo que ven lo decide su rol: no hay una clave distinta ni una lista de permisos que mantener por separado.
La ficha de nuevo ingreso es la excepción y por eso es la más útil: la persona no necesita cuenta. La oficina genera un link de un solo uso desde el sistema y lo manda por donde quiera. Y el sistema no entrega ese link si antes no se configuró la dirección del formulario, con esta razón escrita adentro: sin eso, el trabajador terminaría subiendo su cédula y sus datos bancarios a un formulario que no es el de esta empresa.
Lo del trabajador no es una aplicación que instalar: es una pantalla del mismo sistema. Abre la misma dirección, entra con su cuenta, y ve solo lo suyo.
Los datos que nunca llegan son los que se piden fuera de la oficina: el pedido anotado en un cuaderno, la boleta que se perdió, la liquidación que alguien tuvo que buscar e imprimir. Cada uno es media hora de otra persona, todas las semanas.
Y dar acceso desde el teléfono no significa perder el control. El vendedor cotiza y pide, pero no emite documentos ni ve el costo de los productos; el trabajador sube su boleta, pero quien aprueba —y por cuánto— sigue siendo la oficina. Los permisos no los decide la aplicación: los decide la base de datos, para todos igual.
La diferencia que se nota en el margen
La mayoría de los sistemas reparte el flete y los gastos de internación dividiendo por la cantidad de unidades. Es rápido de programar y está mal: el contenedor no cobró lo mismo por traer una bomba que por traer una abrazadera.
El resultado es el de la tabla de arriba. Lo barato se encarece hasta quedar fuera de mercado y lo caro queda subvalorado, así que se vende con un margen que no existe. Y nadie lo nota, porque el total de la carpeta cuadra igual en los dos casos.
Brixo reparte según la participación de cada línea en el valor CIF. El total es el mismo; lo que cambia es de quién es cada peso.
Y el reparto se ordena de menor a mayor valor, para que el residuo del redondeo caiga en la línea grande, donde menos distorsiona. Un peso de más sobre una abrazadera de $750 se nota; sobre una bomba de $67.500 no.
La bodega se elige en la factura antes de guardarla — es lo que hace nacer el lote. Y los costos se distribuyen antes de vender la mercadería: a un lote que ya salió no se le puede ajustar el costo hacia atrás.
El sistema avisa antes de distribuir cuántas líneas no tienen stock y cuáles son, con el número de la factura a la que le faltó la bodega. No se entera después, cuando el inventario quedó en cero.
Ese costo es el que usa el kardex, el que descuenta la venta, el que arma el costo de ventas del mes y el que se compara contra el precio al cotizar. Un costo mal repartido en enero sigue equivocado en el estado de resultados de diciembre.
Contabilidad
No es «exportar a Excel para que lo vea el contador». Es el balance armado con los asientos que generaron sus propios documentos.
| Cuenta | Suma debe | Suma haber | Saldo deudor | Saldo acreedor | Activo | Pasivo | Pérdida | Ganancia |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1101101 Caja M/N | 18.420.000 | 14.905.300 | 3.514.700 | — | 3.514.700 | — | — | — |
| 1103001 Clientes nacionales | 62.180.400 | 48.930.100 | 13.250.300 | — | 13.250.300 | — | — | — |
| 1105001 Existencias | 41.760.000 | 29.115.800 | 12.644.200 | — | 12.644.200 | — | — | — |
| 2101001 Proveedores | 22.640.500 | 31.208.900 | — | 8.568.400 | — | 8.568.400 | — | — |
| 4101001 Ventas | — | 52.252.100 | — | 52.252.100 | — | — | — | 52.252.100 |
| 5101001 Costo de ventas | 29.115.800 | — | 29.115.800 | — | — | — | 29.115.800 | — |
| Totales | 174.116.700 | 174.116.700 | 58.525.000 | 58.525.000 | 29.409.200 | 29.409.200 | 29.115.800 | 29.115.800 |
Ante el SII
Factura, boleta, guía de despacho, nota de crédito y nota de débito, firmadas y enviadas al SII con el certificado digital de su empresa. El documento vuelve con su folio y queda guardado en el sistema.
Los correlativos parten donde usted los tiene hoy. Si viene de otro sistema y su próxima factura es la 418, se instala en la 418 — no en la 1.
Cotizaciones, pedidos, órdenes de compra, guías, recepciones, facturas, boletas, notas de crédito, comprobantes manuales y fondos por rendir. Cada una lleva su propio correlativo y ninguna pisa a la otra.
Sin letra chica
Conviene saberlo antes de firmar y no la semana de la puesta en marcha.
Informes y alertas
Todos se filtran por período y por centro de costo, y todos salen a Excel y a PDF. Ninguno es una exportación cruda: son informes armados.
Los informes se consultan; las alertas lo buscan a usted. Van en una barra siempre visible arriba de la pantalla, en todas las pantallas, se refrescan cada diez minutos y cada persona ve solo las de su área. Un clic lleva al lugar donde se resuelve.
Los lotes vencidos aparecen aparte de los que están por vencer, y a propósito: en una bodega de productos químicos, mercadería vencida no es solo plata parada — es algo que no puede quedar escondido.
Diez informes propios, sin costo, repartidos así: cinco durante la implementación, mientras estamos metidos en sus datos y sabemos qué le falta, y cinco más a lo largo del primer año, cuando ya sabe qué le hace falta de verdad. Es lo que ningún sistema cerrado puede ofrecer, porque no conoce su negocio.
Un informe a medida es una vista nueva sobre datos que el sistema ya tiene: cruzar, agrupar, filtrar o totalizar de otra manera. No es un módulo nuevo ni una integración con otro software — eso se cotiza aparte, y se lo decimos antes de empezar, no después.
Precio
Una implementación al principio y una mensualidad. No hay cobro por usuario, por sucursal, por bodega ni por módulo.
Levantar su instancia con sus datos, su plan de cuentas si trae uno, sus folios de partida y su logo en los documentos. Se paga una vez y no se repite.
Los seis módulos completos, bodegas sin límite y el sistema actualizado, con la emisión electrónica incluida.
El mismo sistema completo, para la empresa que emite más. Sobre 5.000 documentos al mes se cotiza aparte, y se conversa antes de firmar, no después.
El costo de emitir ante el SII lo asumimos nosotros: no se cobra por documento ni hay un plan de folios que comprar aparte. Lo habitual es cobrarlo por fuera, y el cliente termina con dos facturas al mes y una cuenta que sube justo cuando las ventas suben. Acá es un solo número. Tampoco se cobra por bodega, por centro de costo ni por sucursal del cliente.
Va incluida para la operación normal de una empresa de este tamaño. Si la suya emite más de 5.000 documentos al mes, dígalo en la primera conversación: se cotiza aparte y va a seguir siendo un solo número, pero no este. Preferimos decirlo ahora que ajustarlo después.
Los sistemas de este tamaño suelen cotizar en UF, así que la cuota sube todos los meses sin que nadie le avise y nunca es la misma dos veces. Acá el número que firma es el número que paga, y el presupuesto del próximo año se puede escribir hoy.
Quién está detrás
Brixo ERP no lo escribió una agencia de software por encargo. Lo escribió un Contador Auditor, resolviendo problemas que había tenido que resolver a mano antes.
Eso se nota en detalles que solo aparecen después de haber cerrado un mes: el balance es de ocho columnas y no un listado de saldos; el F29 es una propuesta que se revisa, no una exportación a Excel; los gastos de internación se reparten por valor CIF y no por bulto; y la deuda en moneda extranjera se revaloriza con el tipo de cambio del cierre, no con el del día que uno mira la pantalla.
Una empresa química transnacional lo usa todos los días, en producción, con su contabilidad y sus remuneraciones adentro. No es un lanzamiento: es un sistema en uso que ahora está disponible para otras empresas.
Esa empresa compra en euros y en dólares, y de ahí salió lo que ningún sistema de este precio trae bien resuelto:
El tipo de cambio llega desde el Banco Central y queda editable. Cada factura del exterior guarda el tipo de cambio del día de la internación, y el cierre le sella el tipo de cambio del mes. La diferencia entre los dos es la diferencia de cambio, con su asiento generado automáticamente y auditable factura por factura.
Eso reemplaza la planilla de variación cambial que hoy alguien mantiene a mano, y que nunca cuadra a la primera.
Sus datos
Se pregunta poco y se debería preguntar siempre. Está escrito acá para no tener que preguntarlo.
Cada factura, boleta, guía y nota de crédito que emita queda en el registro del SII, que es de donde se bajan. Eso no depende de Brixo, del contrato ni de que usted siga siendo cliente. Es la parte que ningún proveedor de software puede retener, y conviene saberlo antes de contratar a cualquiera.
No hay formato propietario. Lo que se entrega es un respaldo completo que se restaura en cualquier servidor, más los archivos que haya subido —contratos, boletas de rendición— tal como están.
Conversemos
Traiga una carpeta de importación suya, o un mes de sus ventas. En la reunión se carga y usted ve su propio costo, su propio margen y su propio balance — no un caso de demostración.
+56 9 3244 6264 · contesta una persona, no un menú. O a contacto@brixo.cl si prefiere dejarlo por escrito.
Con esto sabemos si el ERP le corresponde antes de la primera llamada — y si no le corresponde, se lo decimos.
Le contestamos el mismo día hábil. Si prefiere adelantar, escriba al +56 9 3244 6264.
Brixo ERP · Las cifras de las tablas de esta página son de ejemplo y no corresponden a ningún contribuyente. El balance está resumido a seis cuentas por espacio.